|
"Este
lugar,
que se
intitula
villa,
dista 2
leguas
largas
de la
ciudad.
Cielo
alegre,
temperie
admirable... |
|
Arucas
es la
localidad
más
poblada
del
norte de
la isla
después
de la
capital,
muestra
a lo
largo de
terrazas
y
grandes
extensiones
cultivadas
de
plataneras,
una
parte de
su
pasado
agrícola
en el
que la
fruta
cubría
prácticamente
todo su
suelo.
Hermoso
pueblo
de
artesanos
o "labrantes"
de la
piedra,
tiene su
máximo
exponente
del
trabajo
de la
cantería
en la
iglesia
de San
Juan
Bautista. |
|
La
ciudad
de
Arucas,
por el
papel
hegemónico
que ha
representado,
sobre
todo
durante
el siglo
XIX y
primera
mitad
del
presente
siglo,
es
portadora
de
valores
arquitectónicos
y
urbanísticos
singulares,
localizados
en su
mayor
parte en
el
actual
Casco
Histórico,
declarado
desde el
año 1976
de
interés
Histórico
-
Artístico.
|
|
El
monocultivo
de la
platanera
aún se
halla
ampliamente
extendido
en la
localidad.
Hasta el
año
1970,
Arucas
era el
municipio
con una
mayor
superficie
de
terreno
dedicada
al
cultivo
del
plátano
en todo
el
archipiélago.
El
máximo
auge se
produjo
en torno
a los
años
sesenta,
entrando
luego
una fase
de
declive
continuado
hasta
nuestros
días. |
|
En la
actualidad
cobran
importancia
otras
actividades
como el
comercio,
los
servicios,
la
industria
y el
turismo,
como
consecuencia
de las
transformaciones
socioeconómicas
operadas
en
Canarias
en las
últimas
décadas. |
|
|
Situación:
Situada
en la
costa
norte de
la isla,
está
separada
de la
capital
por el
Barranco
de
Tenoya. |
|
Superficie:
33,01
kilómetros
cuadrados |
|
Altitud:
240 m |
|
Habitantes:
31.973
habitantes |
|
(Fuente:
INE,
Revisión
de
Padrón
Municipal
de
Habitantes,
2000) |

 |
SUBIR
Poblaciones
Arucas, Bañaderos,
Montaña de Cardones, Los
Castillos, Juan XXIII,
Los Portales, Visvique,
El Puertillo, San
Andrés, Santidad,
Tinocas, Trapiche,
Trasmontaña, Tres
Barrios, La Goleta, el
Cerrillo, Cruz de
Pineda.
SUBIR
HISTORIA DEL MUNICIPIO.
El
origen de la ciudad de
Arucas se atribuye a la
palabra Arehuc o
Arehucas, cuyo
significado viene a ser
Tierra de bendición,
según el profesor alemán
Engel. De esta manera a
lo largo del tiempo
sufrirá su
transformación
definitiva en Arucas,
nombre que recibe
actualmente. Según
fuentes históricas
tradicionales, el
poblado aborigen estaba
ubicado en el barrio de
la Hoya de San Juan. No
obstante, tras varias
investigaciones se sabe
que dicha ubicación era
mayor, extendiéndose
incluso hasta la Montaña
de Cardones. Se han
localizado varios
asentamientos
prehispánicos en los que
incluiríamos zonas de
cultivos, viviendas,
cuevas de habitación,
necrópolis, lugares de
almacenamiento..
Abreu Galindo será el
primer cronista que haga
referencia a la ciudad
aruquense: "Después que
el gobernador Pedro de
Vera hubo quietado el
Real y enviado preso al
capitán Juan Rejón y
consortes a la Corte, un
día, por ver la tierra,
tomando la gente que le
pareció más suelta del
Real y algunos caballos,
se fue a correr en el
término de Arucas",
(ABREU GALINDO, Fr. J.
de: Historia de la
conquista de las Siete
Islas de Canaria, 1977,
p. 210)
En 1479 el capitán Juan
Rejón, acompañado de las
tropas castellanas,
destruyó el poblado que
ocupaba la actual Arucas
haciendo que huyesen sus
habitantes en busca de
protección. En las
cercanías del poblado se
sucedió la famosa
Batalla de Arucas en la
que murió el caudillo
canario Doramas a manos
del conquistador Pedro
de Vera, sucesor de Juan
Rejón, batalla por la
que se recuerda
especialmente a este
glorioso caudillo.
Tras la conquista de
Gran Canaria, se
procedió al reparto de
tierras y aguas entre
los conquistadores
introduciéndose el
cultivo de la caña de
azúcar. Como sabemos
este cultivo estaría
comandado para su
elaboración y
fabricación
principalmente por los
portugueses, por lo que
podríamos suponer que se
encontrasen éstos entre
los primeros pobladores
de la Arucas Hispánica.
Algunos documentos
establecen que la
repoblación de Arucas se
produjo en los primeros
años del siglo XVI,
entre 1500 y 1502.
Generalmente se atribuye
la fundación de este
lugar a Tomás Rodríguez
de Palenzuela, uno de
los principales
terratenientes del
término. Asimismo,
también se señala a éste
último como fundador de
la ermita, y
posteriormente
capellanía, de San Juan
de Ortega, en Firgas.
Sobre la concesión del
título de Villa al lugar
de Arucas, hemos de
señalar que no se sabe
con precisión cuándo se
constituyó como tal. Al
parecer el obispo don
Fernando Vázquez de Arce
instituye como conjunto
parroquial a Arucas y
Moya con anterioridad a
1515. Establecido como
parroquia el término de
Arucas, con
posterioridad sería
nombrada Villa,
posiblemente en las
primeras décadas del
siglo XVI
El aumento de la
feligresía trajo consigo
la fundación de las
ermitas de San Pedro
Apóstol y San Sebastián,
pertenecientes al siglo
XVI. La primera de
ellas, ubicada en La
Goleta, fue mandada a
construir por Juan
Mansel, comerciante
francés. De esta manera
podríamos hablar de dos
núcleos de población
llamados "Villa de
Abajo" y "Villa de
Arriba", perteneciendo
la primera a la antigua
parroquia de San Juan y
la segunda a la ermita
de San Pedro Hemos
de señalar que la ermita
de San Juan Bautista,
edificada en 1502, dio
lugar en 1515 a la
Iglesia Parroquial de
San Juan Bautista, que
con el paso del tiempo
sería reedificada .
.jpg)
A lo largo del siglo XVI
será fundamental la
fundación de la Heredad
de Aguas de Arucas y
Firgas. Estructura de la
propiedad de la tierra y
evolución de los
cultivos. Arucas,
1850-1981, 1991, p. 43),
Mayorazgo que marcará la
pauta socioeconómica del
término aruquense en los
siglos siguientes, hasta
desamortización de
Mendizábal y Madoz, 1836
y 1855 respectivamente.
La importancia económica
que adquiere Arucas,
gracias a la
introducción del cultivo
de la caña de azúcar, es
significativa. Así se
crearán varios ingenios
azucareros en la zona
norteña.
Debido a la competencia
de la caña de azúcar
americana, de costes más
reducidos que la
producida en el
archipiélago canario,
comienza una grave
crisis en el primer
tercio del siglo XVII.
Consecuentemente
desaparecería la
producción azucarera
sobreviniendo años de
carestía que se
acentuarían con la
emigración canaria, de
forma prioritaria hacia
América.
Durante el siglo XVIII
no varió el carácter
crítico que padecía
económicamente la Villa
de Arucas. Estas
calamidades vendrán
dadas, sobre todo, por
cuestiones
climatológicas, habiendo
numerosas sequías,
inundaciones y plagas.
Gracias a los caldos
canarios, es decir, al
cultivo de la vid, la
economía local sostuvo
un medido equilibrio,
pues es sabida la
importancia del vino
archipielágico en el
mercado internacional. A
este respecto es
importante tener en
cuenta que el equilibrio
económico del que
hablábamos en este
periodo, estará
acompañado por el
cultivo del millo, el
trigo, las papas y
árboles frutales. De
esta manera la mejora
económica propicia un
aumento de la población
aruquense.
Por último, el siglo XIX
será decisivo para
Arucas. En 1813 se
convierte en municipio;
por tanto tendría
alcalde y ayuntamiento
propio. El desarrollo
agrícola se agudizaría
tras la desvinculación
de las tierras del
Mayorazgo de Arucas.
Destacarán en esta
centuria los cultivos de
la cochinilla,
principalmente, el
azúcar y el plátano.
Igualmente podemos
señalar la importancia
del cultivo del tabaco,
aunque en menor medida
que el resto de cultivos
que hemos citado.
Asimismo debemos
destacar la construcción
de canales, acequias,
cantoneras y embalses.
El
reloj de la Villa tiene
su origen en el impulso
de la agricultura, pues
ante la
necesidad de medir las
horas de agua para el
riego, fue
imprescindible su
colocación. Este reloj
se instaló por decisión
de la Junta General de
la Heredad de Aguas en
la Iglesia de San Juan,
construyendo para ello
una torre, similar a las
de la Catedral de Santa
Ana. El mencionado reloj
fue construido en
Inglaterra por John
Moore & Sons,
funcionando desde 1850.
Actualmente el reloj se
sitúa en la torre
suroeste del Templo
neogótico, conociéndose
como Torre del Reloj.
Como resultado de los
beneficios económicos
patentes en la segunda
mitad del siglo XIX, se
produjo la
transformación urbana
del municipio de Arucas,
construyéndose las Casas
Consistoriales, el
Mercado y mejorando las
vías de comunicación.
Gracias a los adelantos
habidos durante estos
años en 1894 se le
concede el título de
Ciudad por la reina
María Cristina. Para
finalizar, hemos de
añadir que el cultivo
del plátano emprenderá
una andadura progresiva,
signo del auge económico
que se mantiene en
Arucas hasta los años
setenta
SUBIR
LUGARES DE INTERÉS
HISTÓRICO CULTURAL
· Iglesia Parroquial de
San Juan Bautista

A principios del
siglo XX la
emblemática Iglesia
de San Juan Bautista
asume un papel
fundamental en el
municipio aruquense,
siendo respaldado
este proyecto por el
párroco D. Francisco
Cárdenes Herrera, el
benemérito D.
Francisco Gourié
Marrero y el prócer
D. Blas Rosales
Batista. Se trata de
la pieza
arquitectónica con
mayor presencia y
valor social de la
ciudad. Este
edificio
arquitectónico fue
construido a mano,
sin tecnología de
ningún tipo. Por lo
tanto es fiel
testimonio de la
habilidad de los
labrantes.
Tras
la propuesta ya
mencionada, se
decidió formar una
Junta Directiva para
que colaborase en la
creación de esta
obra de gran
envergadura. De esta
manera participaron
diferentes
personalidades de la
ciudad aruquense.
Fue precisamente
esta
Junta la que aprobó
el proyecto
arquitectónico de
Manuel Vega y March,
arquitecto catalán
en septiembre de
1908. Según el
arquitecto que
concibe esta obra
descomunal, su
proyecto está basado
"el barroquismo del
último gótico
europeo", acogiendo
estilos
arquitectónicos del
momento tales como
el neoclásico,
ecléctico y
modernista; pero
aportando un sentido
ojival presente en
todo el edificio.
Asimismo
el encargado de
dirigir dicha obra
será Fernando
Navarro y Navarro,
en colaboración con
el maestro mayor de
obras Sebastián
Quesada Hernández y
un grupo extenso de
trabajo formado por
canteros, labrantes
y tallistas,
magnánimos tratantes
de la "piedra azul"
de Arucas. Otros
maestros de obras
destacados son:
Miguel Santana,
Pedro Morales Déniz
y Francisco Santana
El 19 de marzo de
1909, festividad de
San José, comienza
la construcción del
Nuevo Templo. Su
apertura se produce
el 19 de marzo de
1917, momento en que
se abre al culto.
Ahora bien, las
obras continuaron en
las torres hasta
1932, terminándose
el basamento y
primer cuerpo de la
cuarta torre o
campanario, para lo
que fue
significativa la
oportuna
colaboración de los
Marqueses de Arucas.
Sin embargo, será en
1962, cuando se
reanude la
construcción de
dicha torre. La
conclusión
definitiva se
prolongaría hasta la
década de los 70, en
concreto hasta el 24
de junio de 1977,
festividad del
Patrono de la ciudad
de Arucas, San Juan
Bautista.
La Iglesia neogótica
se levanta en dos
cuerpos, teniendo
cuatro fachadas,
enmarcadas entre dos
torres agudas. La
fachada principal,
situada en la
vertiente norte, da
a la Plaza de San
Juan. Sin embargo el
interior está
dispuesto en función
del acceso al
edificio ubicado en
la fachada oeste.
Respecto a la
fachada sur da al
Parque de la Paz,
mientras que la Este
tiene una
significación menor.

El exterior de las
fachadas norte y sur
es prácticamente
igual, tan sólo se
diferencian en la
instalación de una
torre - campanario
en la última de las
fachadas. Dicha
torre - campanario
ocupa unos 60 metros
de altura y está
ubicada en el
extremo sureste. La
dirección de la
construcción de la
torre - campanario
fue realizada por
Rafael Massanet,
sucesor de Fernando
Navarro. Es ésta la
torre que se reanuda
en 1962.
En el interior del
Templo podemos
apreciar un
importante e
interesante legado
histórico artístico
que realza la
exquisitez y riqueza
ornamental y
cultural del término
aruquense. Esto
último es resultado,
precisamente, de la
conexión y
comunicación con
Italia y Flandes.
Las capillas más
destacadas que
conforman el
interior de la
Iglesia Parroquial
de San Juan Bautista
son: la capilla de
San Juan Bautista,
la capilla del
Corazón de Jesús, la
capilla de la Virgen
del Rosario, la
capilla de San Blas,
la capilla de San
Francisco.

Por último señalar
que las vidrieras
son un elemento
característico de
esta construcción,
propicias para crear
la atmósfera
necesaria para el
culto religioso. La
instalación de las
mismas se realizó
entre 1916 y 1928
por las relaciones
que mantuvo D.
Francisco Gourié con
la Casa Francesa
Maumejean et Frères.
No cabe duda de que
la realización y
consecuente
aportación de estas
cristaleras viene
dada por la
colaboración de
distintos grupos
sociales. Por lo
tanto son reflejo de
la situación
económica del
momento.
También debemos
destacar obras
artísticas de
relevancia como el
Cristo
Crucificado que
preside el Altar
Mayor, Cristo que
sobrecoge ante la
serenidad que
expresa, la imagen
de la Virgen del
Carmen, San Antonio
María Claret, Santa
Teresa de Jesús,
Santa Lucía, San
Sebastián, la imagen
del Cristo Yacente,
obra del escultor
aruquense Manuel
Ramos (1899-1971)...
En cuanto a las
pinturas destacan
las obras del pintor
canario Cristóbal
Hernández de
Quintana
(1659-1725), cuyo
estilo pictórico
pertenece al
barroco. Contamos
así con la
representación de la
Virgen con el Niño y
San José con el Niño
SUBIR
·
Plaza de San Juan
La Plaza de San
Juan, ante la
fachada principal,
la fachada norte, de
la Iglesia
Parroquial de San
Juan, está
configurada desde el
siglo XVII,
sufriendo distintas
transformaciones a
lo largo del tiempo.
A mediados del siglo
XIX el maestro de
obras Rafael
Henríquez, se
encargó de dirigir
la construcción de
losas de cantería
para la plaza. El
laurel de Indias (Ficus
microarpa) fue el
elemento vegetativo
escogido para el
lugar.
Desde
1901 la Plaza
adquiere un aspecto
semejante al actual.
Hacia 1914 se la
dotó de alumbrado
eléctrico; con
posterioridad en
1928 se recurre a
una nueva
transformación,
derribando los
laureles para
sustituirlos por
tuliperos del Gabón
(Spathodea
campamulata) y pinos
de oro (Grevillea
robusta). Hoy día,
en las festividades
más señaladas, la
Plaza de San Juan se
convierte en
escenario de los
cultos religiosos
Por tanto, la Plaza
forma parte de un
conjunto armónico,
entre edificios de
gran importancia
arquitectónica de
distintas épocas,
signo del
crecimiento urbano
de la ciudad. Se
conforma hasta
finales del siglo
XIX como el centro
urbano de la Villa
de Arucas

Alrededor de la
Plaza, como decimos,
encontramos
edificios
emblemáticos para la
ciudad aruquense: la
Casa Parroquial,
mandada a construir
por don Juan Mateo
de Castro en el
siglo XVII, quien
procuró la
reconstrucción de
casi todas las
ermitas del término;
la Casa contigua a
la del curato,
muestra de la
arquitectura
doméstica canaria;
la Casa de Barbosa,
correspondiente a
finales del siglo
XVIII y sita en el
número 2 de la calle
Federico Díaz
Bertrana; y la Casa
Granado Marrero, que
recibe este nombre
por el propietario
que encargó la obra
SUBIR
·
Casa de la Cultura
El
edificio en el que
se ubica la Casa de
la Cultura, situada
en la calle Gourié,
data del siglo XVII.
Su estructura
arquitectónica se
corresponde con la
tipología
tradicional canaria.
En su interior las
distintas estancias
se distribuyen en
torno a un patio, en
el que encontramos
un drago (Dracaena
draco). Asimismo
destaca la balconada
interior de esta
casa. La
remodelación de la
Casa de la Cultura
fue realizada por
Santiago Santana,
artista aruquense
que trabajó en la
remodelación de la
Casa de Colón,
situada en el Barrio
de Vegueta en Las
Palmas de Gran
Canaria, con lo que
apreciamos una
cercanía y similitud
con las viviendas
del casco antiguo de
la capital
grancanaria.

La Casa de la
Cultura alberga la
Biblioteca Municipal
y el Archivo General
de Arucas. Respecto
a la Biblioteca
Municipal debemos
señalar que su
creación se produce
el 24 de abril de
1973, sin embargo,
hasta 1975 no
comienza a prestar
sus servicios a la
población de Arucas.
Por tanto estamos
ante una Biblioteca
joven que poco a
poco emprende su
andadura con el
objeto de ampliar
sus fondos y mejorar
sus instalaciones y
servicios.
SUBIR
·
Plaza de la Constitución

La Plaza de la
Constitución está
situada entre las
calles León y
Castillo y Francisco
Gourié. Su aspecto
actual se debe a la
remodelación
realizada a finales
del siglo XIX,
construyéndose a su
alrededor las Casas
Consistoriales, el
Mercado Municipal y
la antigua Plaza de
San Sebastián, hoy
desaparecida. Estas
obras se realizaron
en la llamada época
"La Gloriosa" o
"Revolución de
Septiembre de 1968"
El edificio del
Ayuntamiento es una
pieza arquitectónica
de gran valor,
construida en 1875
por José A. López de
Echegarreta y
reformada en 1932.
El Mercado es obra
de gran importancia
por sus dimensiones
y su calidad
arquitectónica.
Proyectado también
por López
Echegarreta sobre el
año 1880, fue en su
época el segundo
mercado construido
en las islas
Orientales después
del de Las Palmas de
Gran Canaria.
SUBIR
·
Museo Municipal y Jardín
de Gourié

Dentro del casco
urbano de la ciudad
de Arucas, hemos de
destacar el Museo
Municipal y el
Jardín de Gourié. El
Museo Municipal está
ubicado en la
antigua casa del
Mayorazgo de Arucas,
construida a
principios del siglo
XIX, cuya
edificación fue
ordenada por Pedro
Alcántara Déniz
Miranda,
administrador. Su
dueña era doña María
Luisa Castelli.
Tras la disolución
del Mayorazgo en
1859, fue adquirida
por la familia
fundadora de las
destilerías de ron
Arehucas, tan
significativo en la
economía aruquense.
Por tanto, la
mansión fue
adquirida por D.
Alfonso Gourié
álvarez. De esta
manera, la Casa del
Mayorazgo pasa a
conocerse como la
"Casa de Gourié".
En la actualidad la
Casa de Gourié es
propiedad del
Ayuntamiento y
alberga Salas de
exposiciones, museo,
oficinas y un
hermoso jardín a su
alrededor. Hoy en
día se exhibe
permanentemente la
obra pictórica de
Guillermo Sureda y
Santiago Santana y
las esculturas de
Manolo Ramos.
Asimismo, una de las
dependencias del
Museo está destinada
a la Galería de
Retratos, donde se
exponen diversas
personalidades que
han influenciado en
la Historia de la
ciudad de Arucas, un
ejemplo lo tenemos
en D. Fernando León
y Castillo.
En
este jardín se
encuentra la Fuente
del Pilar, ubicada
en el muro este de
la casa, en la calle
Barranquillo. A este
respecto es
interesante reseñar
que a mediados de la
década de 1860, el
agua estaba
repartida en
distintos
heredamientos, por
lo que difícilmente
llegaba a la Villa,
de esta forma, ante
el consecuente
desplazamiento que
la población debía
realizar, Alfonso
Gourié determinó
donar las aguas de
la Fuente para uso
público.
La canalización de
este proyecto se
encomienda a Pedro
Maffiotte, director
de Caminos Vecinales
y ayudante de obras
públicas. El maestro
de obras Rafael
Henríquez participó
en estos trabajos
junto a Francisco de
la Torre y
Sarmiento, maestro
mayor de obras de
Las Palmas de Gran
Canaria. En 1874 se
instaló el pilar con
el que actualmente
contamos
El
Museo Municipal de
Arucas se ubica en
la antigua casa del
Mayorazgo de Arucas,
edificada a
principios del siglo
XIX por iniciativa
del administrador
Pedro Alcántara
Déniz Miranda y
secundada por Dª.
María Luisa
Castelli, poseedora
de la misma. Tras la
disolución del
Mayorazgo (1859) fue
adquirida por la
familia que fundara
las Destilerías
Arehucas, y que
tanto significó para
la vida económica de
la Villa. La mansión
de Alfonso Gourié
Álvarez se convirtió
en morada de
numerosas
autoridades que
venían a visitar el
municipio. De ahí
que, a partir de
este momento, la
casa del Mayorazgo
pasó a conocerse con
el nombre de "Casa
Gourié".
La Comisión Gestora
Municipal, presidida
por José Henríquez
Pitti, inició hacia
1947 las gestiones
necesarias para
adquirir una parte
de los jardines de
Gourié. Ante las
pretensiones de
transformar la finca
en zona urbanizable,
el Ayuntamiento se
apresuró a declarar
los terrenos y la
mansión Gourié de
interés público,
emprendiéndose las
primeras
expropiaciones.
El
23 de junio de 1948,
víspera de las
fiestas patronales
de San Juan, el
párroco bendijo un
sector de los
jardines, ahora
convertidos en
Parque Municipal, y
se procedió a la
inauguración del
recinto. Algún
tiempo después, las
corporaciones
regidas primero por
Francisco Ferrera
Rosales y finalmente
por Manuel Pérez y
Pérez adquirieron el
tercio restante de
la finca, incluida
la vivienda y el
jardín trasero de la
misma. Este proyecto
culminó
definitivamente en
1976,
transformándose las
distintas
dependencias de la
casa en salas de
exposiciones, donde
se exhibe de forma
permanente, las
obras de Santiago
Santana, Manolo
Ramos, Guillemo
Sureda y Abraham
Cárdenes y Alumnos.
SUBIR
·
Parque Municipal
En
1947 la Comisión
Gestora Municipal
comenzó los trámites
para adquirir una
parte de los
Jardines de Gourié.
El Ayuntamiento
declaró los terrenos
y la mansión de
Gourié de interés
público. El 23 de
junio de 1948 el
párroco Francisco
Hidalgo bendijo los
Jardines convertidos
actualmente en
Parque Municipal y
se procedió a la
inauguración del
recinto.
Ocupa una superficie
aproximada de 10.000
metros cuadrados.
Durante dos siglos,
se ha ido formando
este magnífico e
interesante Jardín
en el que podemos
encontrar un gran
número de plantas
autóctonas y
exóticas. Podemos
destacar árboles
traídos de distintos
continentes como el
palo borracho
(Chorisia speciosa),
el árbol candil
(Aleurites
moluccana), varias
especies de
araucarias
(Araucaria sp.), la
palmera Washingtonia
(Washingtonia
robusta), la
magnolia blanca
(Magnolia
grandiflora), el
alcanfor (Cinnamomun
camphora), el
plátano (Platanus
hybrida)... y
plantas como el
nenúfar (Mymphaea
flava), hortensia o
flor de mundo
(Hydrangea
hortensia), el bambú
(Bambusa
vulgaris)... Entre
las plantas
autóctonas tenemos
el drago (Dracaena
draco), el pino
canario (Pinus
canariensis),
palmeras (Phoenix
canariensis), tiles
(Ocotea foetens), y
barbusanos
(Apollonias
barbujanas).
Dentro del Parque
cobra gran interés
la red de acequias
existente en él. Así
tenemos un ejemplo
en la cantonera Real
o del Reparto. La
distribución del
Parque Municipal, se
fundamenta en dos
modelos, el inglés,
que viene dado por
las zonas arboladas,
y el
versallesco,
caracterizado por
sus estanques y
parterres dispuestos
con forma
geométrica. El
conjunto del Parque
Municipal de recorte
botánico ha dado
lugar a que se
conozca a Arucas con
el sobrenombre de
Ciudad de las Flores
Duende del
Parque
Escondido en uno de
lo muchos árboles
que posee el Jardín
Municipal, se
encuentra el Duende
del Parque. Este
pequeño personaje ha
pasado a formar
parte de la historia
del Jardín
Municipal, y
actualmente los
visitantes a Arucas
que deciden pasear
por el espléndido
jardín buscan al
Duende para que
después de rascar su
naríz, les conceda
la tan esperada
buena suerte.
SUBIR
·
Edificio de la Heredad
de Aguas de Arucas y
Firgas

La sede de la
Heredad de Aguas de
Arucas y Firgas está
ubicada en la calle
Francisco Gourié. La
función que realiza
el heredamiento de
aguas es fundamental
en la Historia de
todo municipio y,
particularmente, en
la ciudad de Arucas,
pues el desarrollo
agrario requiere de
una organización
adecuada para su
efectividad y
consecuente
producción.
Precisamente la
construcción de
acequias de piedra,
cantoneras y presas,
posibilitó el auge
económico de la
Villa. Asimismo
colaboró en
proyectos de interés
social tales como
las Casas
Consistoriales de
Las Palmas de Gran
Canaria (1848), el
Teatro Pérez Galdós
(1867), Puente de
Arucas y Tenoya
(1860-1872)...
A pesar de que se
fundó a mediados del
siglo XVI, no tuvo
un local propio
hasta 1912. Los
planos del edificio
fueron realizados
por el arquitecto
Fernando Navarro. Es
una magnífica pieza
de gran relevancia
urbana y alto valor
arquitectónico
SUBIR
·
Fábrica y Museo del Ron
(Destilería Arehucas)
En
el Museo del Ron se
exhiben utensilios
para la elaboración
de la bebida así
como una serie de
barriles firmados
por personajes
ilustres: los Reyes
de España, Alfredo
Kraus, Antonio
Machín, Montserrat
Caballé... Uno de
los atractivos para
el visitante es el
obsequio de la
degustación de
diversos productos
lanzados al mercado
por esta industria,
y sobre todo del Ron
Arehucas. Igualmente
hallamos la Sala de
fotografías, con una
colección
fotográfica de los
siglos XIX y XX, en
la que se aprecia el
desarrollo de la
Villa en relación
con la destilería.
El comienzo de la
fábrica se remonta a
1883 con D. Alfonso
Gourié y el apoyo de
Bruno González
Castellano. El
edificio fue
construido por el
maestro Manuel
Aguiar. Destaca la
chimenea de
ladrillos; la
maquinaria azucarera
procedía de Glasgow
(Escocia). El 9 de
agosto de 1884 se
inaugura la fábrica
con el nombre de
Fábrica Azucarera y
Destilerías de San
Pedro; en la década
de 1920, la fábrica
tuvo que cerrar sus
puertas. Sin embargo
veinte años después
la industria se
consolida de nuevo
gracias a Alfredo
Martín Reyes, y
resurge en 1965 bajo
el nombre de
"Destilerías
Arehucas, S. A.".
SUBIR
Ermita de San
Pedro
En
un lateral del
complejo industrial,
se alza la pequeña
ermita de San Pedro
Apóstol. El origen
de esta construcción
se sitúa en 1724,
fecha en la que se
levantó, siguiendo
las pautas
arquitectónicas de
la edificada en La
Goleta por Juan
Mansel (1521-1525),
que ya por aquel
entonces se
encontraba en
ruinas.
Esta segunda ermita
dedicada a San
Pedro, fue dotada de
su correspondiente
santo, que se
instaló en una
hornacina. Luego,
numerosos episodios
de abandono,
restauración y
nuevos abandonos se
sucedieron a lo
largo del siglo
XVIII y XIX. Parece
ser que en el primer
cuarto del presente
siglo, la ermita
perdió su artesonado
mudéjar. Por fin, en
1971, Destilerías
Arehucas compró los
solares adyacentes y
la ermita, que
contaba sólo con las
paredes. En 1975,
comienzan los
trabajos de
restauración a cargo
de Manuel González
Almeida.Intervinieron
como maestro
albañil, Guillermo
García y como
maestros canteros,
Lázaro Mateos y
Manuel Henríquez.
En
su interior puede
contemplarse,
además, un
monumental tríptico,
inspirado en el que
antaño había poseído
su antecesora en La
Goleta. Según el
modelo flamenco, se
representa a San
Pedro en el centro y
a los lados a los
apóstoles, San Pablo
y San Andrés,
encontrándose en la
parte superior el
"Descendimiento de
Cristo". En las
puertas con que se
cierra dicho retablo
aparecen San Joan y
Santa Mª Egipcíaca.
A los lados de la
imagen central, de
rodillas se sitúan
los posibles
donantes, D. Juan
Mansel y su esposa
Dª. María de Santa
Gadea. Las obras
fueron efectuadas
por los pintores
restauradores Julio
M. García Rueda y
Pilar Leal Nogueras.
SUBIR
·
Casa y Jardín de la
Marquesa

Este interesante
conjunto, propiedad
de la Marquesa de
Arucas, se localiza
a menos de un
kilómetro del centro
de la ciudad, en la
carretera que une
Arucas con
Bañaderos. En el
Jardín de la
Marquesa (o de Las
Hespérides) destaca
en su interior la
vivienda - palacio
construida hacia
1880 por el primer
Marqués de Arucas D.
Ramón Madam y
Uriondo y su esposa
Dña. María del
Rosario González y
Fernández del Campo.
Este palacete tiene
una disposición
simétrica y
sobresale el
tratamiento
ornamental de su
fachada principal en
la que se combina el
pilar y la columna
formando arcos.

El Jardín tiene una
gran riqueza en
flora, por lo que es
de gran importancia
para los botánicos.
Asimismo es un
espacio dedicado a
celebrar todo tipo
de acontecimientos.
Actualmente se
pretende un fin
turístico por parte
de los herederos, de
esta forma, los
espaciosos jardines
de estilo romántico
que rodean esta
notable mansión se
han habilitado desde
hace algunos años
para ser visitados.
Contienen una
importante colección
de plantas
ornamentales
principalmente de la
flora subtropical,
tropical y
autóctona, que
recoge alrededor de
2.500 especies. El
Jardín se divide en
dos zonas: una parte
reciente y la zona
antigua que rodea al
Palacete.
SUBIR
·
Casas Consistoriales

A pesar de que en
1813 se instituyó el
término aruquense
como municipio, no
sería hasta 1875
cuando se
habilitaría un local
para uso
consistorial. Los
primeros planos
fueron realizados
por Pedro Maffiotte
y corregidos por el
arquitecto José A.
López Echegarreta;
participaron varios
maestros de obras
como José Déniz,
Manuel Aguiar y
Mario Benavides.
Se trata de un
edificio
arquitectónico con
estructura
rectangular
dispuesto en torno a
un patio y dos
plantas. El remate
del edificio tiene
abundante decoración
vegetal
SUBIR
·
Mercado Municipal
Otra de las
construcciones que
sin lugar a dudas
embellecen la ciudad
de Arucas, es el
Mercado Municipal.
Una vez terminadas
las Casas
Consistoriales se
decidió que era
necesario emprender
unas obras de estas
características para
el adecuado aporte
económico para la
ciudad. El Mercado
ocuparía parte del
espacio de la ermita
de San Sebastián,
derruida con tal
propósito y la Plaza
del mismo nombre.
Los planos fueron
elaborados en 1876
por José A. López
Echegarreta. Se
comenzó la
construcción bajo la
dirección del
maestro Antonio
Guerra Rodríguez,
terminándose en
1882. Así se
conforma como el
segundo Mercado,
después del Mercado
de Vegueta, de la
ciudad de Las Palmas
de Gran Canaria.
La planta es
rectangular y la
fachada consta de
tres portadas,
transmitiendo un
lenguaje ecléctico.
Ha sido restaurado
en varias ocasiones,
en función de las
condiciones
higiénicas, por
ejemplo como sucede
en los años veinte.
Posteriormente se
crean nuevos
departamentos y se
insiste en la mejora
de las condiciones
sanitarias
SUBIR
LUGARES DE INTERÉS
GENERAL.
·
Montaña de Arucas

Constituye una de
las mejores atalayas
de la isla, desde
donde se contemplan
magníficas
panorámicas de todo
el municipio y el
Norte de Gran
Canaria, desde la
Isleta a la Montaña
de Gáldar, y hacia
el interior, hasta
La Cumbre. Varios
miradores orientados
hacia los cuatro
puntos cardinales
permiten apreciar,
en toda su magnitud,
los extensos
cultivos de
plataneras, así como
la ciudad y sus
principales núcleos
de población.
SUBIR
FOBOS JUGUETE DE
VIENTO
Fobos
es la mayor y más
interna de las dos
lunas del planeta
Marte. En la
Mitología griega,
Fobos es uno de los
hijos de Ares
(Marte) y Afrodita
(Venus). "Phobos" en
griego significa
"miedo" (es la raíz
de "fobia").
César
Manrique
La facultad más
importante de la
obra escultórica de
César es su carácter
netamente abstracto;
desde sus inicios se
desprende de la
figuración pictórica
y se sitúa, desde la
experimentación, en
el lenguaje de la no
figuración. Pronto
se interesaría por
trabajar con el
movimiento
(escultura cinética:
móviles) frente al
clásico estatismo.
Hace suyo un
principio del arte
de principios del
siglo XX que
postulaba que la
obra artística debía
basarse en el
espacio y en el
tiempo, de aquí
parte la necesidad
de crear obras en
movimiento.
El aire es, por
tanto, el elemento
fundamental de la
obra cinética de
Manrique, y de su
impulso depende el
movimiento de sus
componentes sólidos
y, también, de sus
soluciones
espaciales. Sus
obras se articulan
alrededor de un eje
sobre el cual se
produce la rotación
de los diferentes
elementos que
pretenden producir
un movimiento ligero
y natural en
similitud al que
produce el viento en
las hojas de los
árboles. Todo ello
impregnado de una
fisonomía lúdica.
Así crea la serie
denominada Juguetes
del Viento que idea
para los distintos
espacios y cruces de
camino de Lanzarote.
Fobos se incluye
dentro de esta
serie. Su prematura
muerte deja a la
Fundación la
encomiable tarea de,
a partir de los
bocetos realizados
por Manrique, ir
facilitando la
construcción de la
mencionada serie
dentro y fuera de
Lanzarote.
Esta obra es, junto
a la de Tahíche, la
segunda realización
de la idea de César,
que probablemente
tenga mucho que ver
con su interés por
la astronomía y por
todo lo relacionado
con el cosmos.
Características
técnicas de la
escultura
Realizada en su
totalidad en acero
inoxidable para
ambientes marinos.
Formada por un eje
macizo que aloja 15
rodamientos que
sustentan los
elementos del móvil.
Posee 9 elementos
giratorios en el
plano horizontal (6
de ellos esferas
formadas por tubos)
y 4 elementos que
giran en el plano
vertical. Incluye 24
rodamientos
diferentes lo que
viene a permitir 13
movimientos
independientes y con
sentido alterno.
La altura total de
la escultura
(incluida la base)
es de 14,8 metros,
con un diámetro
máximo de 6,51 m. y
un peso total
aproximado de 9
toneladas.
Se construyó en los
talleres de
Construcciones
Metálicas Aquilino
Dorta S.L.
SUBIR
·
Costa de Arucas

La costa ofrece
bastantes puntos de
interés para el
visitante: el Charco
de las Palomas,
Punta Camello,
Salinas del
Bufadero, La
Burgaera, la Cala de
Cebolla, Cueva de
Palomas... Algunas
de las playas
existentes son las
de Bañaderos, El
Puertillo, San
Andrés, El Peñón,
Las Fuentes, Las
Coloradas, Los
Charcoles, Los
Enanos, Los
Marrajos,
Quintanillas...
SUBIR
·
Facultad de Veterinaria
de la Universidad de Las
Palmas de Gran Canaria
En la falda norte de
Montaña de Cardones
se encuentra la
Facultad de
Veterinaria de la
Universidad de Las
Palmas de Gran
Canaria, en ella
tiene lugar en el
mes de junio el
Concurso -
Exposición de ganado
selecto de la isla
de Gran Canaria.
Igualmente se halla
en esta zona la
Granja Agrícola
Experimental del
Cabildo Insular y la
Escuela de
Capacitación
Agraria.
SUBIR
·
Salinas del Bufadero
Para llegar a las
Salinas hemos de
situarnos en El
Puertito. La ruta
resulta un
espectáculo
espléndido en el que
la naturaleza nos
hace partícipes de
sus maravillas.
Hemos de señalar que
resulta un lugar en
el que es necesario
tener precauciones.
Igualmente podemos
acceder por la
carretera C-810, a
la altura del Lugar
Punta Camello. Estas
salinas se
instalaron en el
siglo XVII. Las
Salinas del Bufadero,
junto a diez salinas
más extendidas por
el conjunto de las
Islas Canarias,
forman parte de un
proyecto de
rehabilitación
promovido por el
Gobierno de
Canarias, con el
objeto de mantener
el enriquecimiento
del ecosistema
marino.
SUBIR
-
PIEDRAS LA CANTERA
La
Historia de la
arquitectura en
Canarias ha estado
siempre ligada al
trabajo de la
piedra. La casi
totalidad de las
edificaciones
erigidas en Gran
Canaria han sido
construida con
piedra.
A pesar de que los
trabajos de la
piedra datan en
nuestras islas desde
la etapa
prehispánica, fue
después de la
Conquista de
Canarias, en el
siglo XV, cuando se
introducen las
técnicas más
avanzadas que
existían en España
en la época. La
introducción de las
herramientas de
metal y las técnicas
de extracción de la
piedra dejaron
obsoletas a los
rudimentarios
utensilios de piedra
y madera que
utilizaban los
aborígenes canarios.
Los primeros
labrantes llegados a
Gran Canaria
procedentes de la
zona de Andalucía y
posteriormente de
Cantabria, eran
especialistas en la
construcción de
fortificaciones
defensivas y de
edificios
religiosos.
Tras la Conquista de
Arucas, es, a
principios de 1500,
cuando se empiezan a
levantar las
primeras ermitas,
molinos y viviendas
en la zona de
Arucas.
|